Un
sueño hecho realidad.
La
sociedad Musical, Unión Musical Porteña, es la consecuencia
de una vieja aspiración que nace, sin duda alguna, ante la necesidad
de atender las múltiples carencias, que en materia de formación
musical y tradición bandística existe desde hace años
en Puerto Sagunto. Lo sorprendente no es que en cuestión de seis
meses se haya constituido esta Agrupación, sino que con los antecedentes
citados anteriormente, Puerto Sagunto haya permanecido indiferente, durante
varias décadas, sin una entidad que se encargara de potenciar la
formación musical entre sus habitantes a través de una Escuela
de Educandos y una banda de música en la que los alumnos pudieran
avanzar en el perfeccionamiento del instrumento. Es justo, sin embargo,
reconocer el esfuerzo que desde otras entidades del municipio y fundamentalmente
desde la Sociedad Musical Lira Saguntina se ha realizado para tratar de
cubrir este déficit, sin embargo, la tozuda realidad se ha impuesto.
El nacimiento de la Unión Musical Porteña no es, por tanto,
fruto de la espontaneidad, sino de un sentimiento colectivo, que ha ido
fraguando con los años. Este sentir ha impulsado a los aficionados
a la música a sumarse a esta iniciativa que se lanzó el
28 de abril de 2004 en la primera asamblea informativa que se convocó
para sopesar el nivel de receptividad que esta propuesta obtenía
entre los ciudadanos de Puerto Sagunto. Se puede decir que es en esta
fecha cuando el proyecto de la Unión Musical Porteña se
pone en marcha y lo hacen posible las más de 80 personas que se
dieron cita en el Salón de Actos del Centro Cívico de Puerto
Sagunto, de ellos 64 mostraron su firme deseo de formar parte de la futura
Sociedad. En este acto reinaba la euforia. Las intervenciones de los allí
congregados daban el espaldarazo a la propuesta. Pero algunos fueron más
allá, como fue el caso de Asunción Edo, que ante un público
entusiasta asumió el compromiso de costear el estandarte o bandera
de la Sociedad Musical. Posteriormente, ya constituida la Unión
Musical Porteña, Asunción Edo, vocal de la Junta Directiva,
aceptaría ser la abanderada de la banda.
El primer presidente de la Entidad, José Lloriz Aguilera, hombre
perseverante donde los haya, es el promotor de la idea, de hecho ha venido
luchando por ella desde hace más de veinticinco años. Basta
recordarán su asistencia a los plenos municipales para pedir, dentro
del capítulo de ruegos y preguntas, que desde la instancia municipal
se potenciaran aquellas actividades que contribuyeran a la difusión
de la cultura musical en sus múltiples vertientes dentro del ámbito
del municipio. Aquellas modestas intervenciones, sesión plenaria
tras sesión plenaria, no encontraron eco entre los gobiernos del
momento, pero transcurridos los años se puede decir que no han
caído en saco roto. A principios de la década de los 90
Lloriz intenta, en compañía de otros ciudadanos, poner en
marcha la Sociedad Musical, pero por cuestiones ajenas a la música
la idea no se consolida, aunque contaba ya con medio centenar de socios.
A pesar de ello, Lloriz no desiste y 14 años después logra
el respaldo de su amigo, Ignacio Belzunces Muñoz, director del
Decano Económico del Camp de Morvedre, periódico que también
se vuelca en apoyo del proyecto, así como los columnistas y colaboradores
del mismo, Fernando Cos-Gayón Domínguez, Eduardo Alberola
Royuela, Luis Cuadau Marco y Miguel Almor Marzal. Con posterioridad se
incorpora al equipo promotor el músico y compositor local, José
Sanchís Cuartero. A modo de conclusión, se puede afirmar
que a José Lloriz hay que atribuirle, además de la idea,
la capacidad de ilusionar a un grupo de personas, que junto a él
han sido las que han tirado de este carro, en medio de no pocas adversidades.
Mención especial hay que hacer a la figura de un miembro de la
entidad, que desde el primer momento se mostró firmemente decidido
a trabajar a favor de la iniciativa. Se trata de Antonio Martín
Gargallo, que en cuestión de pocas semanas logró que un
centenar largo de ciudadanos pasaran a formar parte de la Asociación
en calidad de socios. Su inestimable esfuerzo contribuyó en los
primeros meses a que la base social de la Unión Musical tomara
cuerpo a una mayor velocidad.
Fue el 28 de abril cuando se realiza la asamblea informativa y antes de
dos meses, en concreto el 23 de junio de 2004, se convoca la asamblea
constituyente, a la que acudieron más de un centenar de asociados.
Para aquel acto se enviaron por correo un total de 242 cartas, ya que
ese era el número de socios que hasta la citada fecha se habían
sumado a la iniciativa. El acto tuvo por escenario la Casa de Cultura
de Puerto Sagunto y al mismo asistieron también los concejales
de Cultura y Enseñanza, señores Civera y Estal, que habían
sido invitados por la junta promotora para presidir el acto. El concejal
de Cultura se encargó de la apertura del mismo y el de Enseñanza
de la clausura. El señor Estal reiteró en varias ocasiones
su apoyo a esta iniciativa cultural y se comprometió a que la actividad
formativa de la escuela de educandos se desarrollara en el nuevo colegio
de Nuestra Señora de Begoña, petición que le formuló
la junta promotora a través de Miguel Almor Marzal. En esta asamblea
constituyente de socios se aprobaron los estatutos de la Entidad, el nombre
de la misma, su escudo o estandarte, así como las cuotas de socios.
Asimismo los asistentes aceptaron por unanimidad la propuesta de la primera
junta directiva de la Unión Musical Porteña, presidida por
José Lloriz Aguilera, que por fin, veía convertido su sueño
en realidad.
Se aprovecha la inactividad de la época estival para inscribir
la Sociedad Musical en el Registro de Asociaciones de la Generalitat Valenciana
y también en Hacienda, gestiones que realiza el Asesor Jurídico
de la Agrupación Musical, Eduardo Alberola, que desde el primer
momento asiste a la Unión Musical Porteña en esta materia
de forma totalmente desinteresada. Aunque en la asamblea constituyente
se anunció que la escuela de educandos se pondría en marcha
en el mes de enero de 2005, los meses de Julio y Agosto son de gran utilidad
para preparar la oferta educativa de la Escuela de Música, que
por razones de estrategia adelantaría sus actividades a Octubre
de 2004. Este adelanto de varios meses obliga a la junta directiva a trabajar
con rapidez para lanzar la oferta educativa a la población el 30
de agosto de 2004 a través de una intensa campaña de publicidad
mediante la colocación de 400 carteles y la inserción de
anuncios, a página completa, en el Decano Económico del
Camp de Morvedre.
El período de matriculación, que transcurre entre el 10
y el 30 de septiembre de 2004, se cierra con un total de 138 alumnos matriculados.
Para esa fecha la Unión Musical ya cuenta con cerca de 400 socios.
A las 18 horas del 1 de octubre de 2004 se celebra el acto de apertura
del curso 2004-2005 de la Escuela de Música de la Unión
Musical Porteña, que tiene por escenario nuevamente el salón
de actos del Centro Cívico, o sea, el antiguo Sanatorio de AHM.
La participación fue muy numerosa, con más de un centenar
de personas. Como invitados, presidieron el acto la Alcaldesa de la ciudad,
Gloria Calero Albal y el edil de Enseñanza Ximo Estal Lizondo.
Invitado por la Unión Musical, acudió También el
director del Colegio Público de Nuestra Señora de Begoña,
Pedro García Ferrandis. En este acto se presentó al director
de la escuela de educandos, Manuel Chust y a los profesores de la misma.
Problemas de última hora en la terminación de las obras
del citado colegio, aconsejaron retrasar por razones de seguridad el inicio
de la actividad formativa musical del cuatro al trece de octubre de 2004.
Es de destacar que las actividades de la escuela se iniciaron sin incidencias
dignas de mención.
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